Después de tomar unos tragos y ponerse un poco “contenta”, esta tía se quedó sola en el bar y, como el dueño la vio tan solita… decidió acompañarla.
Primero, le invitó a tomar un champagne, y como ella ya estaba muy borracha, y parecía no decir “no” a nada; aprovecho para follársela toda la noche, para después, correrse dentro de su culo.








No hay comentarios
Relaccionado con esto...
Deja tu comentario